El reporte indica que el 22,8 por ciento de las personas ocupadas lo hacía en condiciones de informalidad.
Resulta una leve subida respecto al 22,7 por ciento compilado en 2024 y confirma la tendencia que crece desde 2022. Los cuentapropistas lideran la informalidad laboral.
Las disparidades territoriales vuelven a quedar en evidencia en los datos del INE que muestran a Cerro Largo con la mayor tasa de ocupación informal del país, con un 44,5 por ciento, seguido por Rivera (41,6) y Artigas (39,1 por ciento).
La diferencia entre la capital y varios departamentos fronterizos supera los 25 puntos porcentuales, reflejando mercados laborales con características muy distintas en cuanto a formalización y acceso a la seguridad social.
El mercado laboral empleó a un millón 768 mil 700 personas y la tasa de desocupación se ubicó en 7,5 por ciento.
Los desocupados, subocupados y personas disponibles para trabajar pero fuera del mercado laboral alcanzó el 17,3 por ciento.
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