El resultado representa la mayor caída mensual del sector desde junio de 2022 y estuvo influenciado principalmente por el descenso de las comercializaciones de combustibles y lubricantes, con un retroceso de 6,2 por ciento.
Según los datos divulgados por la Pesquisa Mensal de Comercio, el volumen de ventas se ubicó 1,5 por ciento por debajo del récord histórico alcanzado en marzo de este año.
No obstante, en comparación con abril de 2025, el comercio registró una expansión de uno por ciento, mientras que el crecimiento acumulado en los últimos 12 meses llegó a 1,5 por ciento.
De los ocho grupos de actividades investigados por el IBGE, seis presentaron resultados negativos en la comparación mensual.
Además de combustibles y lubricantes, se registraron caídas en artículos de uso personal y doméstico, de 4,6 por ciento, y equipos y materiales para oficina, informática y comunicaciones (4,5 por ciento).
También mostraron descensos muebles y electrodomésticos (0,8 por ciento), tejidos, vestuario y calzado (0,1 por ciento) y productos farmacéuticos, médicos, ortopédicos y de perfumería (0,1 por ciento).
En contraste, los hipermercados, supermercados, alimentos, bebidas y tabaco avanzaron 1,3 por ciento, mientras que el segmento de libros, periódicos, revistas y papelería creció 1,1 por ciento.
Analistas atribuyeron parte del resultado a la subida de los precios internacionales de los combustibles, impulsada por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, que elevaron los costos energéticos y afectaron el consumo interno.
Por otra parte, el denominado comercio minorista ampliado, que incluye las ventas de vehículos, motocicletas, materiales de construcción y actividades mayoristas de alimentos y bebidas, registró una caída de 0,7 por ciento en relación con marzo.
Sin embargo, en el acumulado de los últimos 12 meses mantuvo una expansión de 1,8 por ciento.
Los datos del comercio se divulgaron pocos días después de que el IBGE informara un crecimiento de 0,7 por ciento en la producción industrial y de 1,2 por ciento en el sector de servicios durante abril, señales de que la economía brasileña continúa mostrando comportamientos divergentes entre sus principales actividades productivas.
Para especialistas, el desempeño del consumo seguirá condicionado en los próximos meses por factores como la evolución de la inflación, el costo del crédito, los precios de los combustibles y las decisiones de política monetaria adoptadas por el Banco Central.
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