La víspera en la noche, los 89 senadores participantes en la sesión votaron a favor del texto, que ya había sido aprobado por la Asamblea Nacional (cámara baja), lo que según diversas voces deja despejado el camino para un tercer mandato del presidente, Félix Tshisekedi, pese a una fuerte oposición.
Unidos en la coalición C64, diversos partidos han rechazado las reformas a la Constitución y protagonizaron un paro de protesta, así como una acción el viernes 12 de junio frente al Palacio del Pueblo, sede del Parlamento, que culminó con varios heridos debido a la violencia empleada para dispersar a los participantes.
Medios de prensa como 7sur7.cd dieron voz a las declaraciones de la coalición opositora, que consideró inconstitucional la medida y advirtió al Senado de su responsabilidad histórica ante el riesgo de debilitar la cohesión nacional.
Igualmente, quienes rechazan esta modificación en la Ley Fundamental señalan que las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur, debido a la ocupación de la Alianza del Río Congo-Movimiento 23 de Marzo (AFC/M23), quedarían excluidas de un posible referendo, lo cual es inconcebible.
Le Potentiel, por su parte, centró su atención en aspectos de la ley, que deja sin cargos electos locales a la asamblea constituyente.
Dentro del Senado, Salomon Idi Kalonda dirigió una carta a Félix Tshisekedi, reseñada por Radio Okapi, en la cual lo acusa de traicionar la memoria de 13 parlamentarios que lucharon por la democracia congoleña y se opusieron a la dictadura a costa de grandes sacrificios, entre ellos su padre Étienne Tshisekedi wa Mulumba.
“Estos hombres desafiaron la dictadura más feroz, soportaron el encarcelamiento, el exilio y la tortura, para que el Congo jamás volviera a ser propiedad de un solo hombre o clan”, sostuvo.
Kalonda insistió en que, celebrar un referendo en el contexto actual, podría exacerbar las divisiones dentro del país y conducir a una grave crisis institucional, por lo que llamó al jefe de Estado para que actúe y evite una escalada política.
Sin embargo, esa posibilidad no parece estar en el horizonte, no sólo porque el partido Unión para la Democracia y el Progreso Social, del presidente, es quien impulsa los cambios en la Carta Magna, sino también porque el mandatario afirmó que las modificaciones son imprescindibles e inaplazables.
Tshisekedi, el pasado 6 de mayo durante una conferencia de prensa a propósito del Día Mundial de la Libertad de Prensa (3 de mayo), aseguró que, aunque no ha buscado un nuevo periodo al frente del país, “si el pueblo quiere que tenga un tercer mandato, lo aceptaré”.
Añadió que la reforma constitucional es necesaria de cualquier manera para poder satisfacer las reformas al sector judicial exigidas por el acuerdo de colaboración firmado con Estados Unidos.
“Desde que asumí la presidencia de este país he sido consciente de los obstáculos existentes. Hablamos de la colaboración con Estados Unidos, en la que los estadounidenses han exigido ciertas reformas al sistema judicial. Estas reformas no pueden implementarse sin reformar la Constitución”, explicó el mandatario.
Ambos países suscribieron un acuerdo de asociación estratégica en diciembre del 2025, el cual fue ratificado en abril por la Asamblea Nacional.
En virtud de ese instrumento, se espera una mayor inversión privada estadounidense en los sectores minero-energético de la RDC, el desarrollo de la infraestructura necesaria, y la diversificación económica, en particular el procesamiento y la refinación locales.
En tanto, la coalición opositora C64 anunció para este martes una importante reunión con el fin de evaluar los acontecimientos relacionados con su protesta del viernes 12 de junio, que fue reprimida violentamente por las fuerzas de seguridad.
Se espera que el encuentro dé lugar a nuevas acciones.
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