Dos millones de personas participan en actividades de turismo y periodos de descanso, lo cual genera un movimiento económico superior a los dos millones 246 mil quetzales (casi 294 mil dólares), estimaron análisis oficiales.
Las reuniones familiares, actividades recreativas, escapadas y prácticas gastronómicas forman parte de una nueva manera de festejar, en la cual el tiempo de calidad adquiere un valor importante, añadieron.
Los consumidores buscan productos que respondan a las necesidades cotidianas de los padres, subrayó la Unidad de Inteligencia de Mercados de la Agencia local de Exportadores.
Mencionó aquellos de vestuario, accesorios personales, herramientas, artículos para oficina, dispositivos electrónicos y tecnología.
Además, explicó, cada vez más familias persiguen regalos que reflejen los gustos, aficiones y estilo de vida del homenajeado.
Fragancias, productos deportivos y artículos relacionados con hobbies se posicionan entre las opciones preferidas para quienes desean ofrecer un detalle más significativo, amplió.
Incluyó asimismo obsequios asociados a la imagen personal, productos de barbería, fragancias, cuidado capilar y rutinas de bienestar.
El Día del Padre en Guatemala, a diferencia del de la Madre, no es un asueto oficial generalizado ni obligatorio según el Código de Trabajo.
El descanso depende de las políticas de cada empresa privada o de los Pactos Colectivos de algunas instituciones públicas.
No obstante, se vive con un ambiente de profunda gratitud, agasajos, almuerzos especiales, reuniones y otras.
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