El Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central decidió este miércoles reducir la tasa Selic de 14,50 a 14,25 por ciento anual, una disminución muy discreta que generó reacciones críticas de sectores productivos y sindicales.
La Confederación Nacional de la Industria (CNI) sostuvo que ese recorte de 0,25 puntos porcentuales resulta incapaz de revertir el actual escenario de estancamiento de las inversiones y la presión financiera sobre empresas y familias.
El presidente de la entidad, Ricardo Alban, afirmó que mientras los intereses reales permanezcan en niveles elevados, el costo del crédito continuará limitando los proyectos de producción y expansión industrial.
Según Alban, citado por la Agencia Brasil, la medida tampoco aliviará de forma efectiva los presupuestos de los hogares, las empresas y el propio Estado, afectados por el peso del servicio de la deuda.
La organización empresarial consideró además que la reciente disminución de los precios internacionales del petróleo, favorecida por señales de distensión en Medio Oriente, abre espacio para que el Banco Central acelere el ciclo de reducción de las tasas de interés.
Por su parte, la Central Única de los Trabajadores (CUT) calificó el recorte de tímido y aseguró que no responde a las necesidades urgentes del país ni de la población brasileña.
La principal organización sindical de Brasil afirmó que la política monetaria sigue privilegiando los intereses del capital financiero, al tiempo que encarece el crédito, limita la actividad productiva y afecta a los trabajadores.
Asimismo, cuestionó el actual modelo de autonomía del Banco Central y señaló que las elevadas tasas de interés absorben recursos públicos que podrían destinarse a áreas como salud, educación e infraestructura.
Desde el sector de la construcción, la Cámara Brasileña de la Industria de la Construcción evaluó positivamente la decisión del Copom, aunque subrayó la necesidad de dar continuidad al proceso de flexibilización monetaria.
Medios brasileños de prensa llamaron la atención sobre el hecho de que, aun con este recorte, el gigante sudamericano volvió a ocupar el primer puesto en el Ranking Mundial de Tasas de Interés Reales, al alcanzar un 9,67 por ciento anual.
La cuestión de las tasas ha sido objeto de frecuentes cuestionamientos por parte del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien ha defendido una reducción más acelerada de los tipos de interés para estimular la actividad económica.
En marzo pasado, el mandatario cuestionó un recorte similar de la Selic de apenas 0,25 puntos porcentuales y afirmó que esperaba una reducción de al menos 0,5 puntos
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