La cita, prevista del 17 al 19 de junio, convocó a responsables políticos, académicos, expertos y representantes de universidades, instituciones gubernamentales, socios para el desarrollo y organizaciones de la sociedad civil de todo el Cuerno de África.
Bajo el lema «Investigación sobre migración y desplazamiento forzado para la consolidación de la paz y el desarrollo sostenible en Etiopía», el evento es organizado por la Universidad de Addis Abeba en colaboración con el Ministerio de Educación.
El ministro de Estado de Justicia etíope, Belayhun Yirga, afirmó que la migración presenta tanto oportunidades como desafíos para Etiopía y la comunidad internacional en general.
Yirga señaló que los migrantes etíopes contribuyen significativamente al desarrollo nacional mediante remesas, inversiones, emprendimiento, transferencia de conocimientos y redes transnacionales. “Cuando se gestiona adecuadamente, la migración se convierte en un poderoso motor de prosperidad económica y progreso social”, declaró.
Sin embargo, advirtió sobre los peligros asociados a ese desplazamiento irregular. “Muchos de nuestros ciudadanos emprenden viajes peligrosos por rutas informales, exponiéndose a la explotación, la trata, el abuso, la detención, el trauma psicológico y, trágicamente, la pérdida de la vida”, recordó.
Mientras, el ministro de Estado de Educación Superior etíope, Kora Tushune, enfatizó la importancia de la investigación para fundamentar las decisiones políticas y mejorar la vida de las poblaciones desplazadas y los migrantes.
“La investigación tiene el poder de transformar vidas. Un estudio bien diseñado puede fortalecer las políticas nacionales; una base sólida de evidencia puede mejorar las respuestas humanitarias; las recomendaciones bien fundamentadas pueden influir en la legislación”, aseveró.
Por su parte, el director del Centro Africano de Estudios e Investigación sobre Migración de la Comisión de la Unión Africana, Ibrahima Amadou Dia, instó a los participantes a examinar el desplazamiento forzado en el contexto de las realidades geopolíticas cambiantes y los persistentes desafíos de protección.
“Las personas desplazadas por la fuerza no son víctimas pasivas; son personas que buscan la movilidad, la legalidad y el sustento a pesar de los sistemas restrictivos y a menudo hostiles”, acotó.
Dia subrayó además que la gobernanza del desplazamiento forzado está influenciada por los marcos jurídicos, los intereses políticos y la interacción de actores nacionales, regionales e internacionales.
Según cifras globales, más de 118 millones de personas se encuentran desplazadas forzosamente en todo el mundo, de las cuales más de 25 millones residen en Oriente Medio y África subsahariana.
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