Según el más reciente artículo del estudioso, la conmemoración convocada por la administración de José Raúl Mulino, del 22 al 27 del presente mes, contradice los ideales de independencia y unidad latinoamericana promovidos por Simón Bolívar.
El también presidente de la organización Polo Ciudadano señaló que la convocatoria oficial a las celebraciones se realiza desde una posición de subordinación a los intereses de Estados Unidos, en abierta contradicción con el proyecto integracionista impulsado por El Libertador.
Beluche afirmó que el Congreso convocado por Bolívar en junio de 1826 buscaba garantizar la independencia y la unidad de las recién creadas repúblicas hispanoamericanas, mientras que la actual conmemoración se desarrolla bajo una política alineada con Washington.
“Mal puede hablar de conmemoración bolivariana un gobierno que se ha puesto bajo el acuerdo político-militar del llamado Escudo de las Américas, tutelado por Donald Trump”, sostuvo.
Además cuestionó la participación de gobiernos que, a su juicio, respaldan acciones contra Venezuela y guardan silencio ante las medidas coercitivas de Estados Unidos contra Cuba, situaciones que consideró incompatibles con los principios de solidaridad y soberanía defendidos por Bolívar.
También criticó la política exterior panameña por permitir la presencia militar estadounidense y por decisiones relacionadas con el tránsito de embarcaciones de la armada norteamericana por el Canal de Panamá, las cuales, según dijo, vulneran el espíritu de los Tratados Torrijos-Carter de 1977.
Recordó que la convocatoria original al Congreso de Panamá, realizada por Bolívar desde Lima el 7 de diciembre de 1824, proponía establecer una alianza destinada a preservar la independencia de las nuevas repúblicas americanas frente a cualquier forma de dominación extranjera.
Según el analista, la celebración oficial, cuyo costo estimó en 11 millones de dólares, estará acompañada por la realización de una Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), organismo que identificó con la tradición panamericanista promovida históricamente por Washington.
Al respecto, sostuvo que el panamericanismo y el bolivarismo representan proyectos diferentes, pues mientras el primero plantea la unidad continental bajo la hegemonía de Washington, el segundo defiende la integración soberana de las naciones latinoamericanas y caribeñas sin tutela externa.
El experto en política internacional recordó que, aunque Bolívar aceptó la participación de representantes estadounidenses en el Congreso de Panamá, siempre mantuvo reservas sobre el papel de ese país en los asuntos regionales.
Como ejemplo citó una carta enviada el 22 de septiembre de 1825 al vicepresidente de Colombia, Francisco de Paula Santander, en la que Bolívar proponía limitar la intervención de Estados Unidos a asuntos generales relacionados con el comercio y el derecho internacional, reservando para los delegados hispanoamericanos las discusiones sobre la confederación y la defensa común.
Asimismo, mencionó otros documentos históricos que, según indicó, evidencian la oposición del Gobierno estadounidense a cualquier organismo supranacional con capacidad de decisión política en América y su interés estratégico en la región desde la formulación de la Doctrina Monroe.
Para el catedrático, iniciativas contemporáneas como el denominado Escudo de las Américas constituyen una actualización de esa doctrina y persiguen mantener la influencia de Washington sobre los recursos estratégicos del continente.
Para Beluche el actual Gobierno panameño carece de autoridad moral para encabezar la celebración del Bicentenario del Congreso Anfictiónico, al considerar que sus políticas contradicen el artículo 2 del Tratado de Unión, Liga y Confederación suscrito en Panamá en 1826, cuyo objetivo fundamental era defender la soberanía e independencia de las naciones americanas frente a cualquier dominación extranjera.
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