“Quiero de manera especial en este momento agradecer, desde toda alma, cada experiencia de vida que Dios nos ha dado y que nos ha servido para construir, fortalecer y habitar horizontes”, manifestó la mandataria en medios de presa del poder ciudadano.
La Copresidenta destacó el respaldo y afecto del pueblo nicaragüense, al que calificó como “glorioso, honroso, valiente y victorioso”, señalando que constituye una fuente permanente de inspiración y fortaleza.
“Quiero agradecer a nuestro pueblo glorioso, honroso, valiente y victorioso, pueblo de nuestra Nicaragua bendita, que nos inspira, nos ilumina y cada día renueva nuestras fuerzas como fuente inagotable de luz, verdad y cariño”, expresó.
También manifestó su gratitud a Dios por la oportunidad de continuar sirviendo a la nación y pidió salud, serenidad y sabiduría para seguir trabajando en favor de las familias nicaragüenses.
“Quiero agradecer a Dios por tanto y porque es ante su única autoridad, como Padre y como pueblo, porque Dios es pueblo, que nos inclinamos reverentes, clamando más salud, más serenidad, más sabiduría, para continuar caminando, cumpliendo sus mandatos y sus designios, tratando de cumplir la misión de servir a todos, amando a todos”, afirmó.
Asimismo, resaltó la importancia de la paz, el amor y la unidad como principios que guían el trabajo de las autoridades y del pueblo nicaragüense.
“Quiero agradecer esa voluntad que Dios derrama sobre nuestro pueblo, la voluntad de vivir en Amor y Paz, esa voluntad suprema con la que caminamos y ese gran amor que representa. Ante él nos postramos, reverentes, obedientes y dispuestos a seguir trabajando en todo tiempo para alcanzar derechos y vida digna para nuestros pueblos”, señaló.
La copresidenta concluyó reiterando su compromiso de continuar el trabajo por el bienestar de Nicaragua, al destacar que la paz, las victorias y las alegrías del pueblo constituyen la principal motivación para seguir sirviendo con dedicación y responsabilidad.
mh/ybv





