El analista y comunicador Julio Martínez Pozo defendió la solidez institucional de la cooperativa y llamó a preservarla, al considerar que representa una conquista del magisterio, con más de cinco décadas de operación basada en los aportes de sus propios socios.
Martínez Pozo sostuvo que el esquema de Coopnama permite ofrecer condiciones crediticias más favorables que la banca comercial, con tasas de interés en préstamos de consumo entre 10 por ciento y 16 por ciento, frente a niveles del 18 por ciento al 22 por ciento en el sistema financiero tradicional.
A su juicio, esta diferencia fortalece la capacidad de acceso al crédito de los docentes y reduce su exposición a condiciones más onerosas del mercado.
El comunicador también destacó que los excedentes generados por la cooperativa son reinvertidos en beneficios directos para los afiliados, lo que refuerza su carácter de institución de economía solidaria, en contraste con entidades financieras convencionales.
En el plano regulatorio, explicó que los descuentos por nómina aplicados a los maestros están respaldados por un decreto vigente desde 1982, el cual no es exclusivo de Coopnama, sino que se extiende a otras cooperativas del sector público, con el objetivo de garantizar la seguridad de los compromisos financieros adquiridos por los asociados.
Asimismo, subrayó que la entidad se somete a múltiples niveles de auditoría, lo que, según indicó, supera los estándares habituales exigidos por la legislación cooperativa y contribuye a la transparencia en el manejo de los recursos.
Martínez Pozo advirtió que el fortalecimiento del modelo cooperativo es clave para la estabilidad económica del magisterio y exhortó a los socios a defender su institucionalidad.
Reiteró que Coopnama debe ser entendida como un pilar de apoyo económico del sector educativo, cuya continuidad y preservación trasciende el ámbito gremial y se inserta en la discusión más amplia sobre economía solidaria y acceso al crédito en el país.
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