En declaraciones a Emisoras Unidas, el director de Epidemiología y Gestión de Riesgos de esa cartera, Edgar Santos, explicó que también otros en el país se resolvieron en las viviendas de los pacientes.
Quienes se encuentran internados (por diferentes enfermedades) están 24 horas bajo observación y ninguno ha presentado complicación, subrayó el doctor en sus palabras al medio.
Recordó que desde 2023 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el fin de la pandemia y el virus SARS-CoV-2, causante de la Covid-19, se convirtió o pasó a ser otro más, como la influenza, que producen infecciones respiratorias agudas.
En la vigilancia centinela que se tiene en la nación, no se ha detectado, fuera del Hospital San Juan de Dios, que exista un incremento marcado de casos a nivel comunitario, remarcó el funcionario.
Los virus tienen como característica que, cuando aparecen repentinamente, entran, por así decirlo, en el ser humano con bastante fuerza y son bastante letales, explicó.
El original (de la Covid-19) del 2020 ya desapareció, amplió, mientras aseveró que ocurren mutaciones en la estructura, que van siendo más “leves” o “suaves” en cuanto a sus efectos en el ser humano, enfatizó Santos.
Consideró importante la existencia de vacunas y que estas sean actualizadas. El problema es que, muchas veces, en países como el nuestro, hay disponibles, pero como no tenemos tanta carga de virus en las infecciones respiratorias, la gente no se quiere inmunizar, acotó.
Es una situación de doble vía. Muy pronto va a ingresar un lote proveniente del fondo de fármacos de OMS. Pero estos deberían priorizarse en trabajadores de salud, personas con enfermedades, entre otros, reflexionó el director del Mspas.
El diario Prensa Libre divulgó el domingo último que Guatemala enfrentaba un repunte de esa enfermedad provocada por el virus SARS-CoV-2, en medio de la falta de vacunas en la red pública y de dudas sobre la magnitud real.
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