Durante su intervención en medios del poder ciudadano, la mandataria afirmó que la celebración tiene lugar en una Nicaragua de «amor, concordia y ganas de avanzar», al tiempo que llamó a continuar aprendiendo a vivir mejor mediante el cumplimiento de las responsabilidades familiares.
La dignataria señaló que los padres desempeñan un papel esencial en la formación de sus hijos y en el acompañamiento de sus compañeras, al tiempo que reconoció que el país avanza en la construcción de una mayor conciencia sobre esos deberes.
«Vamos aprendiendo paso a paso», expresó, y añadió que es necesario continuar fortaleciendo la comprensión, el compromiso y los valores dentro de los hogares nicaragüenses.
Murillo destacó que amar implica comprender, aprender y esforzarse cada día por ser mejores, y manifestó su aspiración de que las familias continúen compartiendo de manera conjunta la educación, la crianza y el amor hacia los hijos.
Asimismo, subrayó que la responsabilidad en la formación de los niños corresponde tanto a padres como a madres, independientemente de las circunstancias familiares, e incluye la transmisión de valores, el amor a la patria y el patriotismo.
La copresidenta reiteró su reconocimiento a los padres nicaragüenses y expresó su deseo de que continúen fortaleciendo su compromiso con la atención y el bienestar de sus hijos.
«Sigamos aprendiendo juntos la responsabilidad de atender a nuestros hijos como nuestros hijos merecen», afirmó.
Al concluir envió un abrazo a las familias del país y ratificó su confianza en que Nicaragua continuará avanzando en la construcción de mejores condiciones para la vida familiar.
«Abrazo grande, compañeros, compañeras, nuestro, de todas las familias nicaragüenses, el porvenir, y que viva nuestro comandante en jefe Carlos Fonseca Amador», concluyó.
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