De acuerdo con la entidad, el desempleo se ubicó en 3,1 por ciento, frente al 4,1 por ciento registrado en mayo de 2025, lo que representa una caída de un punto porcentual y una mejora estadísticamente significativa.
Sin embargo, el denominado por el INEC como “otro empleo no pleno”, registró un aumento al pasar de 30,0 por ciento en mayo de 2025 a 32,1 por ciento en mayo de 2026, es decir, hay más ocupados, pero en condiciones laborales precarias.
Esta categoría agrupa a personas que trabajan pero perciben ingresos inferiores al salario básico o laboran menos horas.
El empleo no remunerado también mostró un leve aumento, al pasar de 9,5 a 9,7 por ciento, lo que refleja la existencia de personas que realizan actividades productivas sin ingresos.
Por otro lado, el denominado empleo adecuado o formal se situó en 36,6 por ciento, una cifra que para el INEC no representa una variación «estadísticamente significativa» con relación a mayo de 2025, cuando el indicador estaba en 35,2 por ciento.
Eso implica que quienes salieron del desempleo no necesariamente tienen un trabajo con con garantías como un salario básico de 482 dólares o más, laborar una jornada completa de 40 horas a la semana, y otros derechos.
En conjunto, el subempleo, el otro empleo no pleno y el empleo no remunerado representan una parte significativa de la estructura laboral del país, de acuerdo con los datos del informe oficial.
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