Según la comunicación, el citado organismo, con potencial para la minería sostenible, habita en condiciones extremas que resultan hostiles para la mayoría de las formas de vida.
La bacteria obtiene energía mediante la oxidación del azufre y participa en el proceso natural conocido como biolixiviación, a través del cual se extraen metales como cobre, níquel, cobalto y oro de los minerales que contienen azufre.
La nueva especie podría incorporarse a comunidades microbianas utilizadas para el procesamiento ecológico de materias primas en la industria minera, dada su capacidad para sobrevivir en ambientes muy agresivos.
En particular, el microorganismo es capaz de desarrollarse en condiciones de alta acidez y temperaturas elevadas y pese a la presencia de metales que normalmente inhiben o destruyen a otros microorganismos.
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