Pero los legisladores de los aliados PRO y de la UCR no fueron los únicos, también se les sumaron los del Movimiento de Integración y Desarrollo, Independencia de Tucumán, la mayor parte de Innovación Federal, La Neuquinidad, Producción y Trabajo de San Juan y Primero San Luis.
Luego de esa maniobra dilatoria en Diputados, se conoció que el jefe de Gabinete sorpresivamente canceló su presencia en el Senado para presentar su informe de gestión el cual repitió que iba a dar el 2 de julio.
Según los primeros trascendidos de prensa, se lo solicitó la senadora y jefa de la bancada de La Libertad Avanzada (LLA), Patricia Bullrich, fuentes cercanas al funcionario dijeron que no recibió preguntas de ningún bloque y venció el plazo.
Los consocios del mileismo apoyaron la propuesta del presidente de la cámara baja, Martín Menem, y no bajaron al recinto para iniciar la vista. La oposición necesitaba reunir a 129 diputados, pero solo consiguió sentar en el hemiciclo a 117; le faltaron 12.
El acuerdo que aceptaron los aliados lo presentó Menem: pasar la discusión del tema a la Comisión de Asuntos Constitucionales.
Para evitar una derrota política, La Libertad Avanza (LLA) tuvo que hacer una concesión. Aceptó convocar para la semana próxima a la comisión de Asuntos Constitucionales, donde comenzará el debate sobre la posible interpelación.
Sin embargo, LLA dejó pendiente la convocatoria a la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos, una instancia necesaria para que el trámite avance. Con esta maniobra, la Casa Rosada consiguió su objetivo principal: ganar tiempo y postergar la discusión al menos dos semanas más.
El principal beneficiado fue Adorni, que está bajo la lupa por las dudas que existen sobre su declaración patrimonial, enriquecimiento ilícito y mentir al Congreso.
No obstante, la oposición prepara una estrategia para mantener vivo el caso. El Senado abrirá el jueves una sesión para discutir la interpelación al jefe de Gabinete.
Mientras, Adorni se complica más en los predios de la justicia, pues emergió que pagó 12 mil dólares en efectivo para alquilar durante un año una casa para su mamá en un barrio cerrado en el municipio bonaerense de Berazategui, y la factura aparece a nombre de su tío.
Lo llamativo radica en que la mudanza se produjo a principios de junio, cuando la lupa de la justicia -y también del sistema político— ya estaban sobre el sospechoso patrimonio y los gastos por más de un millón de dólares desde que Adorni es funcionario.
rgh/mh





