Se trata de la octava distinción de este tipo que consigue Islas Canarias, una combinación de atractivos de visitantes nacionales e internacionales, en torno a 150 mil, con el turismo y la cultura en su foco.
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, destacó que se premia así al arraigo social y su contribución a la difusión del patrimonio cultural y de las tradiciones populares del archipiélago canario.
El anuncio lo hizo Hereu en las Casas Consistoriales, en el propio municipio de Teror, y en el que también ha estado presente el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática de España, Ángel Víctor Torres, y el alcalde de Teror, José Agustín Arencibia.
Esta festividad tiene su origen el 8 de septiembre de 1481, fecha en la que, cuentan, apareció la imagen de la Virgen en lo alto de un pino en el actual municipio de Teror.
A partir de entonces, dotó al lugar de un carácter sagrado que es venerado anualmente por devotos de todos los rincones de la isla en torno a la figura de Nuestra Señora del Pino, patrona de la Diócesis de Canarias.
Durante su celebración, se adelanta la romería–ofrenda en la que participan carretas engalanadas, música tradicional y danzas que rescatan el folclore agrícola de los distintos municipios.
Además, cuenta con una peregrinación nocturna, conocida como ‘la Subida del Pino’, en la que los participantes acuden a pie al santuario desde todos los rincones de la isla, en promesa personal o colectiva.
Los diferentes actos combinan el uso de trajes típicos, instrumentos autóctonos, décimas, romances, cantos populares y silbo, con elementos de artesanía local y gastronomía tradicional.
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