La declaración fue aprobada durante un acto conmemorativo por el bicentenario del Congreso Anfictiónico (1826) convocado por Simón BolÍvar, celebrado en la Universidad de Panamá con la participación de académicos, intelectuales y ciudadanos.
Los asistentes destacaron que hace 200 años Panamá fue sede del encuentro convocado por el Libertador para impulsar la unidad continental y la defensa común de las nacientes repúblicas latinoamericanas.
El documento señala que los desafíos enfrentados entonces persisten bajo nuevas formas de intervención política, económica, militar y cultural, por lo que consideran vigente el ideario bolivariano.
El pronunciamiento reivindica al Congreso Anfictiónico de 1826 como uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia de América Latina y el Caribe.
Asimismo, ratifica la defensa de la soberanía de Panamá sobre todo su territorio, sus recursos naturales, su espacio aéreo, sus mares y el Canal de Panamá.
Los participantes rechazaron toda forma de injerencia extranjera en los asuntos internos del país y de otras naciones latinoamericanas y caribeñas.
También, expresaron su oposición a la presencia militar extranjera en territorio panameño y a cualquier mecanismo que implique limitaciones a la soberanía nacional.
El mensaje rechaza además el memorando de entendimiento suscrito entre Panamá y Estados Unidos en abril de 2025, al considerar que vulnera principios esenciales de soberanía.
Los colectivos defendieron igualmente la neutralidad del Canal de Panamá y rechazaron su utilización para intereses geopolíticos ajenos a los intereses nacionales.
La declaración expresa solidaridad con trabajadores, educadores, estudiantes, pueblos indígenas y movimientos populares que defienden sus derechos frente a políticas de exclusión y privatización.
También reafirma el compromiso con los derechos humanos, las libertades democráticas, la libertad sindical y el derecho a la protesta social.
Entre los acuerdos figura impulsar un proceso de coordinación nacional que desemboque en la celebración del Tercer Congreso Nacional por la Soberanía de Panamá.
Los participantes convocaron a organizaciones patrióticas, democráticas, sindicales, estudiantiles, comunitarias y culturales a sumarse a ese esfuerzo de unidad nacional.
En la resolución final, los asistentes afirmaron que la mejor manera de honrar el legado de Bolívar es continuar la lucha por una patria soberana, justa y digna.
«La soberanía no se negocia. La autodeterminación no se renuncia. La unidad de los pueblos sigue siendo la tarea histórica de nuestro tiempo», concluye el documento.
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