En un extenso mensaje divulgado en su cuenta de la red social X, el gobernante aseguró que “los fondos mixtos extranjeros en dólares y con aportes de genocidas y narcoterroristas de Colombia” para destruir su persona, a su familia y al candidato Iván Cepeda, constituyen una injerencia extranjera ya comprobada.
Abundó que el software que defiende de ataques extranjeros el software de escrutinios es también extranjero, de Estados Unidos y algo de Israel, a las que calificó como potencias computacionales.
“Esta es la prueba reina porque el software que defiende de un ataque del exterior es él mismo controlado por el presidente de Estados Unidos que hizo pública su adhesión a un candidato de ciudadanía estadounidense a la presidencia de Colombia”, explicó.
Según expuso, Donald Trump solo logró engañar con los algoritmos «fuertemente financiados con los dineros de narcoterroristas, que fueron aliados de su candidato que creció y aprendió entre ellos».
En otra parte de su pronunciamiento aseveró que un mandatario foráneo, con todo el poder de los misiles y el dinero, ha confesado que, gracias a él, es presidente el ciudadano estadounidense Abelardo de la Espriella, “quien en su juramento para recibir la nacionalidad estadounidense besó su bandera y juró lealtad a Estados Unidos por encima de las demás naciones de la tierra, incluida Colombia”.
También cuestionó las decisiones tomadas por las autoridades judiciales de su propia nación.
“¿Para Colombia no funciona la Justicia? Los jueces de escrutinio decidieron que, de las 55 mil reclamaciones, más del 90 por ciento, quedaran, como en el Congreso dicen, como constancias, o procesos para otras jurisdicciones, como la penal”, señaló.
Refirió que, con la situación descrita, se entra “de facto ya no a una reforma constitucional progresista sino al derribamiento del principio fundamental de la Constitución: la Soberanía a la que se le agregó la palabra popular”.
Petro argumentó que la soberanía de su país fue vulnerada con mucho dinero, “incluido el de narcotraficantes y genocidas con el fin de manipular las mentes de la ciudadanía colombiana con mentiras evidentes y además con control sobre el sistema informático de la Registraduría y la propia defensa cibernética de la entidad”.
Estamos partidos por mitad y es hora de reconocernos, respetarnos y acordar, expresó el gobernante en alusión al estrecho margen de votos entre el candidato ultraderechista y el del progresismo tras las elecciones presidenciales.
“Empezará el empalme y mi retirada y quizás la resistencia pacífica”, planteó a modo de conclusión.
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