Según datos del Observatorio Nacional de Derechos Humanos, el volumen alcanzado constituye el mayor de la serie histórica y refleja la intensificación de los flujos internacionales de personas hacia y desde el territorio brasileño.
El informe al respecto precisó que los ciudadanos brasileños representaron el mayor grupo de desplazamientos, con 17,2 millones, y en segundo lugar se ubicaron los turistas internacionales, responsables de 14,7 millones de movimientos.
Las restantes categorías mostraron una participación considerablemente menor, y cerca de 2,4 millones de registros correspondieron a personas en tránsito por el país, mientras que poco más de un millón de traslados fueron realizados por residentes temporales y otro millón por residentes permanentes.
A juicio de especialistas, el incremento responde a la recuperación y expansión de los flujos internacionales, impulsados por el crecimiento del turismo, la actividad económica, los intercambios comerciales y la movilidad de personas que residen o trabajan en regiones fronterizas.
Estos resultados fueron divulgados en el contexto del Día Nacional del Inmigrante y ponen de relieve la importancia de las políticas públicas destinadas a gestionar los movimientos migratorios, fortalecer la atención humanitaria y garantizar los derechos de quienes ingresan, salen o transitan por el gigante sudamericano.
Dicho Observatorio subrayó que los datos permiten comprender mejor las dinámicas migratorias contemporáneas y constituyen una herramienta para la formulación de estrategias orientadas a la protección de personas migrantes, refugiadas y viajeros internacionales.
Brasil comparte más de 16 mil kilómetros de fronteras terrestres con 10 países, condición que favorece una intensa circulación de personas por motivos laborales, familiares, comerciales, turísticos y humanitarios.
Las autoridades consideran que el monitoreo permanente de estos desplazamientos resulta esencial para diseñar políticas de seguridad, salud, asistencia social y cooperación internacional, especialmente en las ciudades limítrofes donde convergen diariamente miles de personas.
car/dsa













