La agencia oficial iraquí INA citó a Al-Zaidi, quien señaló que el vínculo con Washington pasará de la cooperación militar a un esquema de asociación económica.
El jefe de Gobierno agregó que, tras la retirada de todas las fuerzas estadounidenses, no existirán motivos para mantener acciones de resistencia armada dentro del territorio iraquí.
Sus declaraciones anteceden a una visita prevista a Estados Unidos después de mediados de julio, al frente de una delegación de empresarios, con el objetivo de ampliar las alianzas económicas y comerciales entre Bagdad y Washington.
El 27 de septiembre de 2024, ambos gobiernos anunciaron un acuerdo en dos etapas para poner fin a la misión de la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra el grupo terrorista Daesh. en Iraq.
La primera fase concluyó en enero de 2026 e incluyó el cese de la misión militar de la coalición, la retirada de tropas, la entrega de bases y el establecimiento de mecanismos bilaterales de seguridad para apoyar a las fuerzas iraquíes.
La segunda etapa se extenderá hasta septiembre próximo y contempla la continuidad de la misión de la coalición en Siria desde instalaciones ubicadas en Irak, definidas por el Alto Comité Militar Conjunto.
Por otra parte, Al-Zaidi aseguró que la mayoría de las facciones armadas comenzó a entregar sus armas al Estado.
El Gobierno iraquí creó el pasado 3 de junio un comité encargado de centralizar el control de las armas en manos de las instituciones estatales, una medida dirigida a reforzar la seguridad interna y limitar la actuación de grupos armados fuera de la autoridad oficial.
La cuestión del armamento no controlado por el Estado constituye uno de los principales retos políticos y de seguridad en Irak, donde operan facciones vinculadas a las Fuerzas de Movilización Popular y otros grupos independientes.
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