La seria situación en Jerusalén oriental y las violaciones israelíes constituyen un desacato de las leyes internacionales, enfatiza la misiva dirigida al Papa León XIV, el rey Abdullah II, de Jordania, los primeros ministros de Grecia, España, Bélgica, Italia, Reino Unido, el presidente de Rusia y el secretario general de la ONU.
Entre las sanciones de la potencia ocupante aparece la imposición de un impuesto municipal a la propiedad a las iglesias e instituciones cristianas, algo sin precedentes, violatorio del status quo legal que rige los lugares santos, así como un ataque directo a las instituciones religiosas en Jerusalén oriental ocupada, agrega.
La denuncia del presidente Abbas sigue a la prohibición dictada en la pasada Semana Santa por las autoridades de ocupación de visitar el Santo Sepulcro, el Vía Crucis y otras locaciones del suplicio de Jesús.
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