Al término de sus conversaciones oficiales, el presidente francés, Emmanuel Macron, y el sultán de Omán, Haitham bin Tariq, se refirieron a la circulación por el citado estrecho en conformidad con el derecho internacional.
Irán, que denunció una agresión de Estados Unidos e Israel, en total violación del derecho internacional, señala que la zona del estrecho de Ormuz es parte de su soberanía y reclama que fue la agresión el motivo para imponer su control sobre esa área.
Teherán también puso en duda la posibilidad de permitir operaciones con buques foráneos en el estrecho, tras pactar con Estados Unidos las condiciones para un fin provisional de hostilidades y su apertura por 60 días.
Francia y Omán, que también firmaron 12 acuerdos bilaterales, se comprometieron a reforzar la cooperación en materia de inteligencia, vigilancia marítima y protección de las rutas comerciales, destaca el canal de televisión France 24.
En un comunicado conjunto con Irán, finalmente, el sultanato de Omán, que bordea el estrecho al igual que Irán, descartó la probabilidad de establecer un peaje.
Mascate se refirió a posibles costes para la futura gestión de esta estrecha vía marítima, de apenas 30 kilómetros de ancho.
En su momento, la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con medidas punitivas unilaterales contra Omán, si se sumaba al proyecto de Teherán que insiste en ejercer el control del mencionado estrecho.
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