En la protesta, que se desarrollará en el sector bancario capitalino en Hato Rey, donde tiene su sede el organismo creado mediante la legislación federal estadounidense Promesa, se han comprometido a participar, entre otras agrupaciones el Movimiento Solidario Sindical (MSS) y el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH).
“El país enfrenta un sistema eléctrico inestable, el deterioro del servicio de agua, escuelas públicas en condiciones precarias y nuevas amenazas de privatización y desregulación. Promesa no resolvió la crisis; la profundizó para beneficiar a los bonistas y al gran capital”, manifestó Vanesa Contreras, portavoz del MSS.
La JSF lleva una década en Puerto Rico, mas las mejoras prometidas como parte de la legislación Promesa no se cumplieron, mientras la calidad de vida de los trabajadores “ha empeorado”, en tanto que el dinero de la reconstrucción por el paso del huracán María, en 2017, todavía no se ve.
“Lo único que se ha demostrado es que la Junta es un gobierno de facto”, estableció Contreras, quien también es abogada sindical.
El MINH, por su parte, exhortó al pueblo de Puerto Rico a participar de la manifestación “¡Pa’fuera la Junta!”, que está fijada para las 16:00 hora local.
“Esta actividad, convocada por cerca de 30 organizaciones, sindicales, comunitarias, ambientales y políticas, coincide con los 10 años de la aprobación de la legislación Promesa, con la cual Washington recrudeció el colonialismo que ejerce ilegítimamente sobre Puerto Rico”, dijeron los copresidentes del MINH, Carlos Vega y Ángel Rodríguez León.
Los dirigentes del MINH anotaron que la JSF, impuesta por el gobierno de Estados Unidos a través de la Ley Promesa (acrónimo en inglés de Ley de Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico), es un organismo antidemocrático con poder sobre los funcionarios electos en el proceso electoral.
“Por eso nos hemos referido a este ente y el poder que ejerce como una dictadura colonial”, recalcó el MINH.
Refirió que hace 10 años, tal vez de buena fe, algunas personas creyeron que la Junta sanearía las finanzas y castigaría la corrupción, mas hoy es fácil corroborar que la Junta es una agencia de cobro con la misión de estrangular al pueblo para pagar una deuda inmoral a fondos buitres e inversionistas inescrupulosos.
El balance de esta década es la imposición de políticas que afectan a las familias y comunidades del país. Con la sumisa colaboración de los gobiernos de turno, se ha recortado el presupuesto de servicios esenciales.
“El caso más representativo y escandaloso es la reducción a la mitad de los fondos destinados a la Universidad de Puerto Rico. Se han impulsado procesos de privatización, recortado el presupuesto de los municipios, cerrado escuelas, se interfiere con los procesos de negociación colectiva de los sindicatos del sector público”, resumió el MINH.
La corrupción no se ha detenido y los contratos escandalosos siguen siendo la orden del día. Sin embargo, la Junta ha gastado más de dos mil millones de dólares en consultores, asesores y abogados.
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