“Este cierre es muy doloroso por las ilusiones que me hice cuando tomé el proyecto, por lo mal que terminé y por el esfuerzo en el que arrastré a mucha gente, especialmente a los jugadores, que han tenido una capacidad de esforzarse enorme”.
Así dijo en su última conferencia que marcó el final de su relación con la Asociación Uruguaya de Fútbol, que tenía como fecha de terminación la Copa que tiene lugar en Estados Unidos, Canadá y México.
“Respecto de que yo quede bien o mal, es según mi relación con los jugadores. Ellos no hicieron nada que me haya impedido poder conducirlos y darles todos los argumentos que estaban a mi alcance para que el resultado fuera el que merecían”, aclaró.
No tengo ninguna excusa para explicar por qué el equipo obtuvo dos puntos sobre nueve”, dijo.
Sobre su relación con los jugadores y el presunto pedido de ellos de cambiar la estrategia contra España, expresó.
“Respecto de cambiar la estrategia, más que lo que yo pueda decir —que la respuesta es negativa—, no sucedió. De haber sucedido sería algo que no hablaría bien de los jugadores.”, apuntó.
«La observación del partido con España claramente indica que jugamos de acuerdo a mis ideas, que siempre fueron las mismas. Habría que verificar si se reprodujeron o no mis ideas”, señaló.
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