Añadió que “esa revolución permanecerá por siempre como un símbolo de la unidad y la capacidad del pueblo egipcio de enfrentar los retos y su determinación de construir un estado fuerte».
En esa fecha del año 2013 decenas de miles de personas acamparon en Maidan Al Tahrir (Plaza de la Revolución, en árabe) en el centro de esta capital para protestar contra la intención del entonces presidente, Mohamed Morsi, de promulgar una Constitución de profundo matiz islamizante de la sociedad.
Junto a la protesta, voluntarios recogieron decenas de millones de firmas en demanda de la renuncia del mandatario, que además integraba la dirección de la Hermandad Musulmana (HM).
Morsi llegó a la presidencia del país con el compromiso de no imponer los principios ultraortodoxsos de la HM en una reunión con las organizaciones políticas que lo apoyaron en las elecciones para sustituir al presidente Hosni Mubarak, asediado por una potente movilización popular.
El 3 de junio Morsi fue arrestado por su guardia personal lo que dio paso a la integración de un gobierno provisional el cual organizó elecciones generales ganadas de manera aplastante por el Sisi.
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