Según un artículo aparecido en la revista PAIN, el dolor musculoesquelético afecta hasta al 47 por ciento de la población mundial, y ahora las personas tienen ante sí una opción de bajo coste y ampliamente disponible que podría cambiar la forma en que se trata el dolor crónico.
La melatonina ya está presente en los hogares, es económica y segura, además puede a reducir la dependencia de medicamentos que conllevan más riesgos, aseguran los expertos de la Universidad de Sídney, Australia.
Entre los participantes se encontraban personas con afecciones como lumbalgia, artrosis y fibromialgia, así como individuos en recuperación tras cirugías, incluyendo reemplazos articulares y procedimientos de columna.
La melatonina también mejoró la calidad del sueño, reforzando la relación bien establecida entre el dolor y el descanso nocturno.
Subrayan los investigadores que la dosis y el momento de administración de la melatonina variaron según la afección y el contexto, por ejemplo, para el dolor musculoesquelético crónico, las dosis solían oscilar entre tres y 10 miligramos (mg), siendo tres mg al día la dosis más frecuente.
En el caso del dolor postoperatorio, las dosis oscilaron entre uno y 10 mg, siendo de cinco a seis mg la dosis más común.
Este compuesto se tomaba generalmente antes de acostarse o hasta una hora antes de dormir.
Los efectos secundarios más frecuentes observados en el estudio fueron náuseas, mareos y dolores de cabeza, pero los expertos la consideraron segura para uso a corto plazo, durante menos de tres meses.
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