En el contacto en la sureña ciudad gala, Lecornu debió atender demandas sobre la necesidad de más medios para enfrentar los siniestros, sobre todo en seis departamentos sureños, en medio de altas temperaturas y un fuerte viento.
Lecornu arribó esta jornada a Marsella para dirigir una reunión del Consejo Intergubernamental de Crisis sobre medidas previas, dirigidas a enfrentar una nueva canícula a partir de este viernes.
Pero el auge de los incendios forestales cambió completamente la agenda de ese encuentro, cuando el fuego ya se acerca a las autopistas en esas regiones e, incluso, en la periferia de la propia Marsella los bomberos luchan contra las llamas.
En la localidad de Pouzols-Minervois, en el sureño departamento de Aude, unos 690 bomberos debieron ser movilizados para aplacar las llamas, con ayuda de cuatro aviones Canadair, especializados en apagar incendios, destacó el canal BFMTV.
Brigadas de bomberos zapadores se desplegaron en esas regiones con la tarea de crear surcos divisorios en los accesos de la maleza próxima a las carreteras, para evitar la propagación del fuego.
Expertos del canal France 24 se refirieron a las dificultades que acarreará la extensión del humo de los incendios sobre los poblados de la región, en medio de una subida prevista de las temperaturas que afectan, en especial, al sur francés.
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