De acuerdo con el MARN, los movimientos tuvieron dos orígenes principales: la actividad sísmica frente a la costa salvadoreña y en países vecinos, y la activación de fallas geológicas locales dentro del territorio nacional.
Precisa el Ministerio que el 82,1 por ciento de los sismos se originó frente a la costa de El Salvador o en países vecinos, mientras que el 17,9 por ciento restante estuvo asociado a fallas geológicas locales.
Añade el MARN que el movimiento de mayor magnitud fue de 5,3 -el 5 de junio- frente a la costa del departamento de La Libertad. Mientras que otro de los eventos más relevantes alcanzó una magnitud de 4,7 y fue localizado frente a la costa de Sonsonate, el 23 de junio.
Sobre la actividad sísmica local, el Ministerio asegura que el mayor movimiento registrado tuvo una magnitud de 2,9 -el 30 de junio- en las inmediaciones del lago de Ilopango.
Subraya el Ministerio que las zonas con mayor actividad asociada a fallas geológicas locales fueron la región de Los Naranjos, Juayúa y Apaneca enlas cuales ocurrieron 21 sismos durante junio, seguida por las zonas de San Lorenzo y Conchagua, con siete eventos cada una.
Los datos del MARN corresponden al monitoreo permanente que realiza el Observatorio sobre la actividad sísmica en el territorio nacional, frente a la costa salvadoreña y en áreas vecinas.
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