Hasta el 30 de junio último se registraban siete mil 260 casos confirmados, mientras otros dos mil 813 se registraron para seguimiento por nexo epidemiológico y 15 mil 672 por criterio clínico, detalló la cartera.
La incidencia más alta está en la región central (municipio capital), seguida de los departamentos de Sololá y Totonicapán, amplió la doctora Ericka Gaitán, epidemióloga responsable del área de Vigilancia de Enfermedades Prevenibles por Vacunación.
El 82 por ciento de los pacientes está en proceso de recuperación, mientras continuamos con la vacunación y las campañas informativas para prevenir los contagios, acotó la especialista, citada por Emisoras Unidas.
Los casos semanales mostraban una disminución contra el pico registrado en marzo último, aunque expertos advirtieron que el brote continua activo.
Además, subrayaron que las complicaciones más graves siguen concentrándose en niños pequeños, personas con desnutrición y pacientes con factores de riesgo.
El organismo sanitario aplica dosis de la vacuna SPR, que protege contra sarampión, paperas y rubéola.
Su estrategia de inmunización, de acuerdo con los reportes, comenzó en los municipios del departamento capital, pero se trasladó luego a Chimaltenango, Quiché, Sololá y Totonicapán.
También prioriza coberturas en zonas con alta densidad de población o reportes de casos, con acciones comunitarias y visitas de casa en casa hacia zonas clave del sur y occidente, como Escuintla.
La situación actual se produjo tras una celebración religiosa multitudinaria realizada en diciembre de 2025 en el municipio de Santiago Atitlán, Sololá, y el 9 de enero del presente año se confirmaron los casos iniciales.
Guatemala no registraba un brote endémico de esta magnitud desde 1997, y uno importado en 2018, de acuerdo con informes.
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