De ese total, 103 fueron desestimadas o archivadas (el 23 por ciento), lo que implica impunidad y falta de castigo en relación con temas que la administración del expresidente Alejandro Giammattei (2020-2024) decidió olvidar, detalló el director de esa entidad, Julio Flores.
En declaraciones a Emisoras Unidas, el funcionario ejemplificó que el caso B410 (el mayor fraude fiscal en la historia del país) siguió la suerte de varios de aquellos desechados.
El comentario de valor es cómo desde un inicio, la persecución penal fue mal orientada. Aquí hay temas más de fondo que lo que se ha investigado inicialmente, explicó Flores.
Es un caso de defraudación tributaria muy serio, de corrupción y que puede implicar lavado de dinero. Al igual que otros, es uno que no ha avanzado o que lo hizo para procurar impunidad, señaló.
El exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia y catedrático universitario, Luis Fernández, consideró que el problema radica en que quien acusa paga el precio.
Es una “espada de Damocles” sobre quienes quieren aplicar la justicia, añadió.
Eso limita a mucha gente, en el sentido de presentar acusación u ofrecerse como testigo. También mucho la acción del MP y de Tribunales, acotó.
Aparte de la desidia y de las instrucciones que se reciben para dar agilidad o, por el contrario, para congelar algunos casos, subrayó el abogado constitucionalista y autor de libros de Derecho Laboral Guatemalteco.
El filtro está fallando, porque está dándosele admisibilidad a muchas empresas de cartón para ganar algún tipo de proyecto y allí es donde empieza la corrupción, remarcó Fernández.
Planteó que la carta de presentación del nuevo fiscal general, Gabriel Estuardo García (quien asumió el cargo el 17 de mayo último), deben ser los resultados de esas investigaciones.
Hasta que los corruptos no vean una sentencia firme y otra donde se condena a personas que han incurrido en este tipo de casos, no va a cambiar un poco la orientación del viento, reflexionó.
El fundador de Acción Ciudadana, Manfredo Marroquín, expuso que la red oscura de la gestión de Giammattei todavía existe y está en operación.
Pidió que el MP tenga como prioridad el B410, “porque implica una cantidad muy importante de recursos que fueron defraudados del Estado”.
Este caso, por la magnitud, por el tamaño, sería un excelente ejemplo de cómo se saqueó al Estado en los últimos ocho años, puntualizó Marroquín.
Sería bonito descubrir cómo estos “genios” diseñaron esas estructuras. Y la tienen fácil, porque está toda la información, significó experto en el tema y en la transparencia.
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