De acuerdo con un informe del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa), presentado ante el Consejo de Gabinete, el país mantiene la alerta por ese evento, a lo que se añaden modelos internacionales que estiman una probabilidad superior al 95 por ciento de que sus efectos continúen durante los próximos meses.
La titular del Imhpa, Luz Graciela de Calzadilla, agregó que se prevé entre julio y diciembre un déficit de precipitaciones de hasta 55 por ciento en gran parte del territorio nacional, además de un incremento de entre uno y tres grados Celsius en la temperatura del aire, especialmente durante los períodos secos previstos entre julio y comienzos de agosto.
La institución precisó que el comportamiento climático registrado en el primer semestre de 2026 presenta similitudes con los años 1997, 2002 y 2023, cuando episodios de El Niño evolucionaron de fuertes a muy fuertes hacia el último trimestre del año.
El Imhpa declaró oficialmente el inicio del fenómeno el pasado 12 de mayo, mientras que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos confirmó un mes después el establecimiento de esas condiciones en el océano Pacífico ecuatorial.
Según especialistas, el calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico ya ubica al evento en una fase fuerte, con posibilidades de intensificarse hacia finales de año, lo que podría ejercer presión sobre la disponibilidad de agua para consumo humano, la producción agropecuaria y la generación hidroeléctrica.
La Organización Panamericana de la Salud alertó recientemente que el desarrollo de El Niño en 2026 también podría incrementar en la región los riesgos asociados al calor extremo, la sequía, la inseguridad alimentaria y la propagación de enfermedades transmitidas por vectores, en particular entre las poblaciones más vulnerables.
Este fenómeno climático altera los patrones de circulación atmosférica y oceánica a escala global, favoreciendo sequías en parte de Centroamérica y otras regiones, mientras provoca lluvias intensas e inundaciones en distintos puntos del planeta, además de contribuir al aumento de la temperatura media mundial.
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