De acuerdo con la revista Molecular Psychiatry, en lugar de analizar afecciones individuales como el autismo, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad y la dislexia de forma aislada, el estudio deberá ser más abarcador.
Los rasgos de diferentes afecciones del neurodesarrollo se superponen significativamente entre sí, aseguran los expertos de la Universidad Queen Mary de Londres y el Royal Holloway de Reino Unido.
Estos rasgos neurodivergentes se relacionan con desafíos emocionales y conductuales más amplios y resultados en el mundo real desde la infancia hasta la adolescencia.
Los científicos denominaron este nuevo modelo a seguir Espectro del Neurodesarrollo, señala la revista.
La fuente indica que aproximadamente el 15 por ciento de la población mundial padece una o más afecciones del neurodesarrollo.
Estas afecciones se clasifican por separado en los manuales psiquiátricos utilizados para el diagnóstico y reciben apoyo a través de diversos servicios sanitarios y comunitarios.
Empero, en opinión los científicos, centrarse en trastornos del neurodesarrollo individuales tiene limitaciones importantes, ya que la mayoría de las personas con estos problemas presentan más de uno o rasgos de varios. Esto puede llevar a que se pasen por alto los trastornos concurrentes y las necesidades asociadas, por lo que es más aconsejable considerar todos estos rasgos y necesidades de forma conjunta al pensar en la mejor manera de apoyar a los niños y jóvenes.
El Espectro del Neurodesarrollo combina información sobre el desarrollo, la genética y el entorno para comprender la estructura de la afección, al mismo tiempo muestra su relación con un conjunto más amplio de desafíos emocionales y conductuales.
Este modelo predice resultados futuros en la vida real, como el rendimiento escolar y la condición de necesidades educativas especiales y discapacidad.
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