De acuerdo con el director general de Seguridad Civil y Gestión de Crisis, Julien Marion, se trata de “aproximadamente el doble de la superficie registrada en 2025 para la misma fecha”.
“Estamos viviendo un inicio de la temporada de incendios forestales de una intensidad excepcional”, declaró Marion durante una reunión de emergencia en el ministerio del Interior, citado por el canal de televisión France 24.
Una situación bien complicada se presenta ahora en el departamento de Drôme, donde los bomberos acumulan 10 jornadas continúas de combate contra los incendios forestales, mientras que centenares de personas se unieron a los más de 12 mil evacuados en las zonas afectadas.
El servicio Météo-France informó que 59 de los 101 departamentos del país presentan una amenaza de incendios forestales entre alto y muy alto, cuando hasta hace unos días eran solo siete con ese riesgo.
Acorde con esa situación, el ministerio del Interior señaló que en el sureño departamento de Pirineos Orientales, la región más afectada por los siniestros, se registraron 325 focos de incendios que ya devoraron allí cinco mil hectáreas, incluidas zonas residenciales.
En su momento, el titular francés del Interior, Laurent Nuñez, reconoció que se esperaba una temporada de fuegos forestales en agosto, pero esos eventos se adelantaron un mes, casi sin dar tiempo a acumular medios y fuerzas para realizar labores preventivas.
La crisis de incendios se produce cuando más de 70 departamentos fueron puestos en alerta naranja, un peldaño por debajo de la máxima, a causa del avance de la canícula, con temperaturas de hasta 42 grados centígrados, que se puede extender hasta el próximo martes.
Hasta el momento, las tres olas de calor registradas desde finales de mayo pasado provocaron al menos dos mil 100 fallecidos, a partir de cálculos de decesos adicionales por encima de la media mensual en junio.
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