En declaraciones al diario The National, tras la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Fidan sostuvo que las decisiones del Ejecutivo encabezado por Benjamin Netanyahu constituyen una carga para Israel y un factor de inestabilidad regional.
«Las políticas del Gobierno de Netanyahu no solo son un problema para nosotros; son una carga para Israel, la región y la seguridad internacional, y una amenaza para ella», declaró.
Consultado sobre la posibilidad de un enfrentamiento directo entre Türkiye e Israel, el canciller aseguró que «no hay justificación para un conflicto abierto».
Fidan señaló que los dirigentes europeos aún no han encontrado la manera de responder a esa situación y advirtió que cualquier intento de obstaculizar la estabilidad y el desarrollo de Siria podría agravar las tensiones.
«No estamos seguros de que Israel desee ver una Siria estable, fuerte, transformada y desarrollada», afirmó.
Al preguntársele si Tel Aviv busca desestabilizar al Gobierno sirio, respondió que el comportamiento pasado y presente de las autoridades israelíes hacia los países de la región apunta en esa dirección.
El ministro turco consideró, además, que el Consejo de Paz para Gaza contribuyó a detener el genocidio, aunque reconoció que el plan todavía no alcanza todos sus objetivos, especialmente en lo relacionado con el ingreso de ayuda humanitaria.
Según Fidan, la guerra en la región del Golfo desvió la atención de la comunidad internacional, por lo que reclamó aumentar la presión sobre Israel para garantizar una mayor asistencia a la población palestina.
El titular de Exteriores destacó también la capacidad de Türkiye para mediar en los conflictos regionales debido a sus vínculos con las partes y su conocimiento de las dinámicas políticas y de seguridad.
«Conocemos a todos y comprendemos la dinámica de cada conflicto», expresó.
Fidan instó a los países de la región a asumir la responsabilidad de sus propios problemas y advirtió de que persistir en enfoques antiguos conduciría al fracaso.
Recordó que Türkiye, Pakistán, Egipto y Arabia Saudita crearon a comienzos de este año un grupo de trabajo orientado a construir un nuevo orden regional basado en la paz.
Explicó que esos mecanismos no buscan sustituir a organizaciones como la Liga Árabe o el Consejo de Cooperación del Golfo, sino agilizar la coordinación y favorecer acuerdos de seguridad que preserven la soberanía, la estabilidad y la integridad territorial de los Estados de la región.
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