De acuerdo con el más reciente informe del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), los mayores daños se concentran en los distritos de Changuinola y Almirante, con mil 372 viviendas afectadas por las inundaciones, mientras que 363 personas permanecen albergadas en la Escuela Theobroma.
El reporte oficial también da cuenta de la caída de 12 árboles, nueve deslizamientos de tierra y un desprendimiento de roca, incidentes que complican el acceso a varias comunidades y mantienen activados los equipos de respuesta.
Sinaproc confirmó además el fallecimiento de una menor de edad en la comunidad de Bambú, corregimiento de Finca 4, como consecuencia de un deslizamiento de tierra provocado por las fuertes precipitaciones.
Las labores de atención se desarrollan de manera coordinada entre Sinaproc, el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá, la Policía Nacional, el Servicio Nacional Aeronaval (Senan), el Ministerio de Salud y otras instituciones estatales, que continúan con la evaluación de daños y la distribución de ayuda a las familias damnificadas.
Como parte del monitoreo preventivo, las autoridades mantienen vigilancia constante sobre los ríos Negro, Sinostre y San San debido al incremento de sus caudales, mientras exhortan a la población a evitar cruzar corrientes de agua y atender los avisos oficiales ante la posibilidad de nuevas crecidas.
Las condiciones meteorológicas continúan siendo favorables para lluvias de intensidad moderada a fuerte en sectores del Caribe por la influencia de ondas tropicales y sistemas de baja presión, según los pronósticos del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa).
La emergencia en Bocas del Toro se suma a una temporada lluviosa particularmente activa en el istmo, donde las autoridades reiteraron el llamado a las comunidades ubicadas en zonas vulnerables a mantenerse informadas a través de los canales oficiales y acatar las recomendaciones de prevención mientras persistan las precipitaciones.
ool/ga













