El titular de esa cartera, Claudio Alvarado, explicó que la medida busca adelantarse a las eventuales consecuencias del fenómeno climático, en particular en la movilización de recursos y preparación ante posibles daños.
Actualmente existen 368 comités de gestión de riesgo activados en el país para monitorear el desarrollo del sistema y coordinar la respuesta en los distintos organismos, explicó Alvarado.
Según el funcionario, los principales efectos se esperan entre Atacama, en el norte, y Biobío, en el sur, desde la madrugada del martes hasta la noche del sábado.
“Estamos frente a un próximo sistema frontal que se pronostica de gran intensidad y multiamenazas”, dijo el ministro, y añadió que habrá fuertes lluvias, vientos, nevadas, posibles ventiscas y marejadas.
Llamó a las familias a prepararse, revisar techumbres y canaletas, despejar acequias y estar listos ante eventuales evacuaciones.
También pidió poner atención en los adultos mayores, personas con discapacidad y quienes viven solos.
En cuanto a la posible suspensión de clases, el ministro del Interior dijo que no hay ninguna medida adoptada y evaluarán cada caso junto a Educación y se comunicará oportunamente.
Por su parte, Alicia Cebrián, directora del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, recomendó mantenerse informados por los canales oficiales y no acercarse a ríos, quebradas y sectores con riesgo de derrumbes.
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