Según informó la Defensa Civil, la tormenta ocurrió el sábado y provocó severos daños en esa localidad de la región metropolitana de Porto Alegre, lo que llevó a las autoridades municipales a decretar el estado de emergencia y suspender las clases este lunes.
El fenómeno meteorológico dejó sin techo a 180 viviendas, de las cuales 10 quedaron completamente destruidas, divulgó agencia Brasil.
Además, derribó postes del tendido eléctrico y árboles, afectando el tránsito y provocando interrupciones en los servicios de electricidad y abastecimiento de agua.
Equipos de protección y de la Alcaldía distribuyeron colchones, mantas, ropa y otros artículos de primera necesidad a las familias afectadas, mientras las autoridades anunciaron que las viviendas dañadas serán reconstruidas con apoyo de los gobiernos estadual y federal.
La Defensa Civil de Río Grande del Sur alertó, además, sobre la posibilidad de nuevas lluvias intensas a partir del próximo 16 de julio, por lo que mantiene el seguimiento de las condiciones meteorológicas y recomendó a la población estar atenta a las orientaciones oficiales.
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