Tal medida fue establecida mediante un decreto del alcalde Eduardo Cavaliere, que impide la difusión de anuncios de plataformas de apuestas deportivas y juegos de azar en mobiliario urbano, vías públicas y demás espacios cuya explotación publicitaria dependa de autorización, licencia, permiso o concesión municipal.
Según la administración local, la decisión busca disminuir la exposición de la población, especialmente de niños y adolescentes, a mensajes que promueven las apuestas y contribuir al combate del endeudamiento, la ludopatía y otros problemas sociales vinculados a esa actividad.
El decreto también alcanza la publicidad vinculada a eventos patrocinados, contratados o realizados por la alcaldía, así como cualquier otro bien público bajo su gestión.
La fiscalización estará a cargo de la Coordinación de Licencias y Fiscalización, responsable de ordenar el retiro inmediato de los anuncios que incumplan la norma.
Al anunciar la medida, Cavaliere afirmó que la ciudad no pretende impedir que los ciudadanos apuesten por decisión propia, sino evitar que los espacios públicos se conviertan en vitrinas para una actividad con potenciales efectos negativos sobre la salud financiera y mental de la población.
Esta decisión, apuntó agencia Brasil, coincide con el endurecimiento de las normas federales sobre la publicidad de empresas de apuestas en el gigante sudamericano, que incluyen advertencias sanitarias obligatorias y restricciones a mensajes que presenten el juego como una vía fácil para obtener ingresos.
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