La libra cerró la sesión de la víspera a 50,65 por unidad verde después de cotizarse días atrás poco más de 49, según el informe diario del Banco Central, un descenso de dos unidades desde la firma del memorando de entendimiento entre Teherán y Washington, de efímera vida.
El cambio de dirección detuvo una racha al alza que alimentó el optimismo de las autoridades fiduciarias egipcias la cual, en términos del futuro previsible, está muerta y enterrada.
Desde el inicio de la guerra estadounidense-israelí contra la República Islámica el 28 de febrero pasado, la divisa egipcia se depreció 5,8 por ciento, según las cifras oficiales.
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