Una víctima, con heridas moderadas, fue trasladada en helicóptero a un hospital capitalino, mientras la policía investiga las causas del siniestro.
Según el reporte oficial, el choque ocurrió alrededor de las 07:00 hora local (08:00 GMT) y obligó a cortar la circulación en la zona. Imágenes difundidas por los bomberos muestran la parte frontal de uno de los vehículos prácticamente destruida.
El impacto demolió la cabina del autobús, lo que evidencia la violencia del encontronazo, señalaron testigos citados por medios locales. Las autoridades mantienen el operativo de rescate y peritaje en el lugar del suceso. Especialistas en seguridad vial consultados advierten que la carretera hacia Lídice presenta curvas peligrosas, aunque aún no se confirma si ese factor influyó.
Analistas europeos destacan que, pese a los avances tecnológicos, los accidentes de autobús siguen siendo frecuentes en la región.
El suceso reabre el debate sobre la necesidad de renovar flotas antiguas y reforzar los controles a conductores. Mientras, la policía checa analiza los tacógrafos y las condiciones climáticas al momento del choque.
Las pesquisas preliminares descartaron fallos mecánicos evidentes, pero no se descarta la fatiga humana.
El hospital de Praga mantiene estable al resto de los afectados, la mayoría con contusiones leves. Las autoridades prometen un informe detallado en 48 horas, mientras los familiares aguardan noticias en el centro médico.
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