Ahmed destacó en su cuenta de la red social X que el magno evento de tres semanas, con alrededor de cuatro mil participantes, representa una ocasión histórica para que el país obtenga la «pluma y el pergamino» con los que escribir, por mano propia, un nuevo capítulo de su historia.
Precisó que Addis Abeba se encuentra en un momento en el cual puede romper el ciclo de la trayectoria política —iniciado con una retórica incendiaria y que culmina en actos violentos— y sustituirlo por el diálogo y el debate.
Agradeció a los miembros de la Comisión del Diálogo Nacional por sus inestimables contribuciones para hacer posible esta importante iniciativa.
Subrayó que la conferencia, fundamentada en un proceso de definición de la agenda que surge desde la base y cuenta con la participación de cientos de miles de ciudadanos, constituye un acontecimiento excepcional y extraordinario de enorme trascendencia para la historia moderna de Etiopía.
«Hoy sembramos buenas semillas que beneficiarán a las generaciones futuras, y nos aseguramos de que nuestros hijos disfruten de los frutos que estas produzcan», aseveró.
Consideró que, al participar en este diálogo, si dejan de lado los intereses particulares y deliberan por el bien de Etiopía, el resultado será verdaderamente fructífero.
El jefe de Gobierno etíope instó a cultivar juntos la esperanza, el perdón y la convivencia pacífica. Resolviendo nuestras diferencias mediante el diálogo y la reconciliación en el seno de nuestro propio país, protejamos a Etiopía de las injerencias externas, afirmó.
Por último, convocó a los participante de la conferencia a alcanzar un resultado histórico: uno que beneficie a Etiopía, sirva de ejemplo para África y traiga una paz y un alivio genuinos a todos los etíopes.
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