La subida se produce en medio de reiteradas advertencias del Banco de Corea (BOK) sobre la persistente inflación interna, con presiones sobre los precios agravadas por el aumento de los costes de importación de energía y las disrupciones derivadas de la guerra en Medio Oriente.
La inflación del índice de precios al consumo alcanzó un máximo de dos años y medio del 3,2 por ciento en junio, manteniéndose muy por encima del objetivo anual del 2,0 por ciento del BOK, reflejó este jueves la plataforma financiera Investing.com.
Se espera que este dato permanezca por encima del objetivo durante el resto del año, dejando la puerta abierta a nuevas subidas de tipos por parte del banco central.
El sólido crecimiento económico —impulsado por el auge de la inteligencia artificial en el sector de fabricación de semiconductores— ha encarecido los precios este año, al igual que el aumento de los precios de la vivienda y la deuda privada.
Anteriormente, el gobernador del BOK, Shin Hyun-song, dijo que era necesario subir los tipos de interés ante la persistente inflación y los riesgos derivados de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
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