Las tres propuestas fueron seleccionadas por un jurado técnico entre las 10 iniciativas que aceptaron repetir el certamen.
Imágenes de los proyectos finalistas permanecen expuestos hasta este sábado en una plataforma digital, donde la ciudadanía puede votar e incluso proponer características para el futuro edificio.
La evaluación final otorgará un peso del 85 por ciento a la calificación del jurado y del 15 por ciento a la votación ciudadana, según informó el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque.
Entre las propuestas finalistas figura «Estratos vivos», del equipo japonés SANAA+A0-CPA-JHS, que en la selección inicial había ocupado el tercer lugar.
También compite «Topografías de memoria», del estudio B720-Arquitectura y Lera, y la otra propuesta se titula «Paisaje urbano transitable», del arquitecto italiano Mario Cucinella.
El nuevo proceso fue convocado después de que el Ejecutivo dejara sin efecto el proyecto «Ecos del sol», del estudio Campo Baeza + MAODA, de Madrid y Quito, que había sido declarado ganador del concurso internacional por un jurado especializado entre 17 propuestas finalistas.
La decisión se produjo luego de críticas al diseño en redes sociales y estuvo acompañada por las renuncias de la viceministra de Cultura, Romina Muñoz, y del director del Museo Nacional, Carlos Montalvo.
A su vez, diversos especialistas señalaron que la decisión afecta la credibilidad de un concurso que, según sus organizadores, se desarrolló bajo criterios técnicos y con un jurado nacional e internacional.
En medios locales y redes sociales circulan narrativas que plantean que detrás del cambio de rumbo del concurso para el Museo podrían existir intereses relacionados con el desarrollo inmobiliario previsto en el sector donde se construirá el museo.
El Gobierno no se ha pronunciado sobre esas versiones y sostiene que la nueva etapa busca incorporar la opinión de la ciudadanía en la elección del diseño.
El nuevo edificio del Museo Nacional se levantará en el centro-norte de Quito, cerca del parque La Carolina, con una inversión estimada en 100 millones de dólares y albergará 1,2 millones de bienes culturales y patrimoniales.
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