El posicionamiento tuvo lugar luego de que el Departamento norteamericano de Estado devolviera al embajador Roberto Lazzeri la carta de “cese y desistimiento” enviada por México a inicios de semana a la empresa privada que opera el centro de detención de Adelanto, California.
La remisión de la misiva a la instalación, donde murieron cuatro mexicanos, forma parte de las acciones emprendidas por el Gobierno en respuesta al fallecimiento de connacionales bajo custodia o en operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos.
Según La Jornada, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado apuntó que su responsable, Michael Kozak, devolvió a Lazzeri la carta, a la que calificó de un intento por “dirigir las acciones del personal del gobierno de Estados Unidos que opera en territorio soberano” de ese país.
Kozak recomendó a México “compartir sus preocupaciones a través de canales diplomáticos, como es habitual”.
Poco después, la embajada mexicana señaló que Lazzeri estuvo en el Departamento de Estado como parte de “los acercamientos diplomáticos que el gobierno de México ha impulsado esta semana con autoridades estadunidenses”, con motivo del fallecimiento de mexicanos en Adelanto.
En el encuentro con Kozak, el embajador precisó que la carta “se trata de una comunicación dirigida a la empresa privada que opera dicho centro, en la que se le exhorta a apegarse a los protocolos aplicables y a respetar plenamente los derechos humanos de las personas bajo su resguardo”.
Sobre la devolución, la embajada señaló que México “toma nota” de la misma y recordó que “las preocupaciones que las motivaron han quedado formalmente planteadas por la vía diplomática”.
La sede diplomática subrayó que su país continuará dando seguimiento puntual a cada caso y trabajando en coordinación con Washington “bajo los principios de respeto a la soberanía, responsabilidad compartida, confianza mutua y colaboración sin subordinación”.
Durante el segundo mandato del presidente norteamericano, Donald Trump, iniciado en enero de 2025, suman 18 los decesos de connacionales bajo custodia o en operaciones migratorias de ICE.
Entre las medidas emprendidas por México el lunes pasado en respuesta a las muertes de migrantes, sobresale también la presentación, en coordinación con la Fiscalía General de la República, de una denuncia ante el Departamento de Justicia norteamericano.
La Secretaría de Relaciones Exteriores agregó que el Gobierno de esta nación latinoamericana comenzó la presentación de denuncias ante las fiscalías estatales competentes, a través de su Embajada en Estados Unidos y de su red consular.
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