La modificación, aprobada esta semana por el Parlamento, estipula que el cargo de Sulyok expirará al día siguiente de su publicación en la Gaceta Húngara, según confirmaron fuentes legislativas.
Sulyok, quien asumió la jefatura del Estado en marzo de 2024 tras la renuncia de Katalin Novák, tenía previsto permanecer en el puesto hasta marzo de 2029, pero la enmienda constitucional cancela su mandato vigente.
El nuevo Gobierno, surgido del triunfo electoral del partido Tisza, impulsa un paquete de reformas profundas que incluye este relevo en la presidencia, según explicó el analista político Gábor Tóth, de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Budapest.
De acuerdo con la Carta Magna, el Parlamento deberá elegir al nuevo presidente mediante votación secreta en un plazo de 30 días, y podrá ser candidato cualquier ciudadano húngaro mayor de 35 años que cuente con el respaldo de al menos una quinta parte de los diputados (40 escaños).
Hasta que asuma el sucesor, la presidenta de la Cámara, Ágnes Forsthoffer, asumirá temporalmente las funciones de jefe de Estado, mientras que una de las vicepresidentas legislativas cubrirá sus tareas parlamentarias.
El primer ministro, Péter Magyar, adelantó que su Gobierno propondrá una figura que represente la unidad nacional y obtenga respaldo más allá de la mayoría oficialista, aunque aún no se ha revelado el nombre del postulante, informa el portal dailynewshungary.com.
Especialistas subrayan que este movimiento acelerado busca consolidar el cambio político tras las elecciones y enviar una señal de renovación institucional, en un contexto donde la oposición tradicional, incluido el grupo Fidesz, del exprimer ministro Viktor Orban, (con 44 diputados), también podría presentar su propio aspirante.
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