En un comunicado, la Cancillería jordana condenó lo que calificó de “brutales e injustificados ataques iraníes” contra su territorio, así como las declaraciones incendiarias y provocadoras emitidas por entidades oficiales de Teherán en relación con el país árabe.
El Ministerio pidió al diplomático transmitir a su Gobierno la exigencia de poner fin de inmediato a esas acciones y pronunciamientos, considerados inaceptables por las autoridades jordanas.
La institución subrayó que la seguridad de Jordania y de sus ciudadanos constituye una línea roja que no puede ser traspasada.
Asimismo, consideró los ataques una flagrante violación de la soberanía nacional y una infracción del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.
Jordania condenó también las acciones iraníes contra los países del Consejo de Cooperación del Golfo y expresó su solidaridad con las medidas adoptadas por esos Estados para proteger su soberanía y la seguridad de sus ciudadanos y residentes.
La Cancillería reiteró que el reino continuará tomando todas las medidas necesarias para garantizar la protección de su territorio, su población y su soberanía.
Jordania y otros países árabes fueron blanco de ataques que, según Teherán, estaban dirigidos contra instalaciones militares estadounidenses en represalia por las operaciones efectuadas diariamente por Washington dentro de Irán.
El enfrentamiento entre Washington y Teherán entró en su segunda semana después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el 8 de julio el fin del alto el fuego establecido en el memorando de entendimiento firmado el 18 de junio de 2016.
La decisión fue anunciada después de que Irán atacara tres buques mercantes en el estrecho de Ormuz, en medio de una disputa con Estados Unidos sobre el mecanismo de tránsito de embarcaciones y la libertad de navegación en esa estratégica vía marítima.
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