Ante la velocidad en el avance de las llamas, las autoridades tarijeñas advirtieron que el personal de primera respuesta y los medios disponibles resultan insuficientes, por lo cual en algunas zonas el siniestro ya rebasó a las fuerzas movilizadas, pese a que vecinos se sumaron voluntariamente a este combate.
Desde la gubernatura tarijeña, se informó que se gestiona apoyo de rescatistas de otros departamentos.
Los siniestros se iniciaron el jueves último en la zona alta del municipio de San Lorenzo, en Quirusillas, y luego se expandieron a Ancahuasi y Camarón.
El esfuerzo realizado permitió controlar el fuego, pero este fin de semana aparecieron nuevos focos de calor en Erquis Ceibal, Tucumillas y San Pedro.
Las autoridades reportaron el domingo último que la mayoría de los focos están bajo control, sin embargo, quedaba activo el fuego en zonas inaccesibles por lo empinado de la topografía, por lo cual era necesario el apoyo de los helicópteros comprometidos por el Gobierno nacional.
Sin embargo, este lunes, impulsadas por los fuertes vientos las llamas se expandieron nuevamente y llegaron a causar daños en algunos inmuebles, mientras que sus moradores tuvieron que ser evacuados.
Hasta el momento, no existe una cuantificación precisa de los daños, debido a que todo el personal disponible permanece movilizado en la emergencia, que ahora pasó de San Lorenzo hasta Cercado, se informó.
El reporte de este martes señala que las lenguas de fuego ya azotan a Sella Cercado y Rumicancha, Tomatitas; Erquis Sud y Cadillar, donde fueron afectados lotes de inmuebles.
Uno de los mayores riesgos es la expansión de los incendios por la Reserva de Sama, debido al clima seco, las altas temperaturas y la existencia de pastizales secos.
El responsable de la Reserva, Máximo Condori, expresó que la principal preocupación son las tomas de agua y la biodiversidad, particularmente los felinos, aves y osos mieleros, además de la vegetación que tiene la función de absorber la humedad.
Según informó, el enfrentamiento al fuego está a cargo de personal de Bomberos de la Policía, la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) Cercado; grupos de voluntarios, como Caballeros de Fuego; Ángeles en el Fuego y Guardianes de Méndez, a quienes se suman tres batallones de las Fuerzas Armadas.
De su lado, el comandante departamental de la Policía, coronel Roger Roca, indicó que el trabajo durante todos estos días fue casi ininterrumpido.
No obstante, prevalece una situación calificada de crítica, por lo cual ya se solicitó al Comando General el envío de refuerzos.
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