Según explicó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, el objetivo de la iniciativa es obtener recursos para atender el déficit fiscal, en tanto remarcó que el contenido del proyecto no grava la canasta básica, no perjudica a las personas de menos recursos y solo afecta a los grandes patrimonios.
La propuesta, a la que calificó como progresiva, busca recaudar cerca de 22 billones de pesos en 2027 (unos seis mil 757 millones de dólares al cambio actual), “para reducir el gasto tributario y equilibrar las finanzas públicas con énfasis en materias ambientales y de salud pública”, de acuerdo con el titular.
Entre otros artículos, el proyecto prevé el aumento del impuesto del valor agregado (IVA) a los combustibles fósiles de un cinco a un 10 por ciento, hasta ubicarlo en el 19 por ciento a partir de 2028.
Por otra parte, el gravamen al patrimonio y a la renta ampliaría el número de contribuyentes de los 32 mil 397 actuales, a 105 mil 332.
Asimismo, se aplicaría un impuesto del 19 por ciento a las bebidas embriagantes y al consumo de tabaco; y una cifra similar para los juegos de suerte y azar.
También se prevé aumentar el IVA a la adquisición de vehículos híbridos, que pasaría del cinco por ciento actual a 19 por ciento.
La iniciativa, la tercera sobre el tema, se radicó cuando al actual gobierno le quedan apenas dos semanas en el poder.
Para ser aprobada necesita superar cuatro debates, dos en la Cámara de Representantes y dos en el Senado, donde ya naufragó un par de veces antes.
car/ifs





