La medición de UTE incluye los daños en postes, cables de alta tensión y tendido eléctrico, además de compensaciones al personal que tuvo que realizar tareas de forma extraordinaria por un evento climatológico que registró ráfagas de vientos superiores a los 100 kilómetros por hora.
Según dijo el vicepresidente de la empresa, Roberto Betancor, unos 50 mil hogares estuvieron afectados en 14 de los 19 departamentos, de los cuales 21 mil afectaciones se concentraron en Salto.
En todo el país UTE destinó 800 trabajadores para hacer frente a las consecuencias del temporal y en Salto en particular hubo un trabajo coordinado con distintos organismos públicos, como la intendencia, el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), entre otros.
Allí estuvo el presidente Yamandú Orsi, quien recorrió zonas afectadas junto al intendente Carlos Albisu.
En Salto, la tormenta provocó la muerte de una mujer, lesiones a otras siete personas y daños a agricultores, por lo que el gobierno decretó la emergencia de granja para el departamento.
Si bien los costos del temporal para UTE están cuantificados, Bentancor subrayó que hay «daños incalculables» en términos productivos y de la población más vulnerable afectada.
Destacó que la pronta atención tras el temporal fue posible porque «UTE es una empresa pública» y cuenta con una electrificación en el país que alcanza al 98 por ciento del territorio.
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