En un comunicado dirigido al Gobierno y al pueblo guatemalteco, titulado “Paz y bien decidimos soberanamente en Esquipulas”, la Cancillería nicaragüense rememoró las históricas batallas por la paz libradas por los pueblos de Centroamérica, proceso que culminó con los Acuerdos de Esquipulas en 1987.
El mensaje destacó los tiempos de intensos debates y discusiones que permitieron a los gobiernos de la región alcanzar acuerdos para trabajar contra las guerras y por la concordia, de acuerdo con las legislaciones y necesidades propias de cada país.
Nicaragua recordó con agradecimiento y reconocimiento la voz del expresidente guatemalteco Vinicio Cerezo, así como la de otros mandatarios centroamericanos que, desde diferentes posiciones ideológicas, defendieron el derecho de los pueblos de la región a vivir tranquilos, seguros y con oportunidades para trabajar y prosperar.
“A todos ellos nuestro abrazo fraternal y nuestro respeto por sus aportes a la Unión Centroamericana de Paz y Bien”, señala el comunicado.
La Cancillería nicaragüense advirtió que en la actualidad se alzan voces que contradicen sus propios hechos en relación con los valores constitucionales y los esfuerzos de las familias trabajadoras de los pueblos centroamericanos.
Ante esa realidad, Managua reivindicó la necesidad de recuperar los momentos de valentía y mérito que hicieron posible los acuerdos de paz, así como de fortalecer una unión centroamericana digna y soberana, con voces propias capaces de cuestionar lo incorrecto y respetar las decisiones legítimas de cada pueblo.
El comunicado subrayó que cada nación debe preservar su estabilidad, armonía y caminos propios para avanzar en la lucha efectiva contra la pobreza, sin imposiciones externas.
“Hermanos centroamericanos: desde antes de Esquipulas, pasando por Esquipulas, y hasta hoy, el mensaje es el mismo: el respeto al derecho ajeno es la paz”, concluyó.
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