En un comunicado titulado “Nuestra democracia, nuestras elecciones”, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua acusó recibo de la nota publicada por la Cancillería brasileña y reiteró que, conforme a la lógica de su soberanía nacional, garantiza procesos electorales democráticos, libres y transparentes, de acuerdo con las normativas de sus instituciones nacionales.
La Cancillería nicaragüense reafirmó asimismo su cariño fraternal al pueblo de Brasil y el respeto que merecen sus instituciones nacionales.
En otro texto sobre el mismo asunto, titulado “Con Bolivia siempre más allá”, Managua respondió al Gobierno boliviano y saludó al pueblo de esa nación, con el que, señaló, ha compartido luchas, esperanzas, certezas y victorias, priorizando la paz, el bienestar y los derechos soberanos de los pueblos de la Patria Grande.
Tras acusar recibo de la nota de las instituciones de política exterior bolivianas, Managua ratificó que las decisiones políticas, económicas y de ordenamiento jurídico de cada país son propias, dignas y soberanas.
“Nunca nos hemos entrometido en los asuntos propios de otros países”, subrayó el Gobierno nicaragüense, al reafirmar que tampoco se caracteriza por cuestionar el derecho de cada nación y cada pueblo a decidir sobre sus propios caminos en cualquier circunstancia.
Ambos pronunciamientos reiteran la posición de Nicaragua en defensa de la no injerencia y el respeto a la soberanía de los Estados, así como al derecho de los pueblos a definir sus propios procesos políticos, económicos, jurídicos e institucionales.
En los últimos días, Nicaragua ha rechazado pronunciamientos injerencistas de varios países de la región entre ellos, Costa Rica, Panamá, Guatemala, República Dominicana y Chile, asociados a un discurso pronunciado por el copresidente Daniel Ortega en el que tocó el tema de las elecciones en esta nación centroamericana y fue tergiversado por medios internacionales.
La copresidenta Rosario Murillo afirmó en medios de prensa del poder ciudadano que el país avanza hacia la construcción de elecciones libres, dignas, soberanas y propias, organizadas desde la soberanía nacional y de acuerdo con la voluntad del pueblo.
“Elecciones sí, pero elecciones propias”, subrayó la mandataria al rechazar el retorno de procesos electorales que, según recordó, fueron diseñados, dirigidos y condicionados por Estados Unidos.
La copresidenta afirmó que Nicaragua es un país digno y un pueblo de Dios, glorioso, bendito y heroico, que no permitirá nuevamente elecciones “contra el pueblo”.
jha/ybv













